Los Filabres - Tabernas

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Listado de Municipios


Geografía e Historia

El visitante que se adentra en la comarca de Los Filabres-Tabernas no dejará de sorprenderse por la multitud de contrastes que esta tierra le ofrece. La variedad cromática de sus paisajes que van desde el blanco más puro, pasando por toda la gama de verdes, grises y ocres, que nos muestran las cumbres de la sierra, el desierto o el mundo subterráneo del karst en yesos. Esta comarca de la provincia de Almería la componen los municipios de Abla, Abrucena, Alcudia de Monteagud, Benitagla, Benizalón, Castro de Filabres, Fiñana, Gérgal, Lubrín, Lucaicena de las Torres, Nacimiento, Olula de Castro, Senés, Tabernas, Las Tres Villas, Tahal, Turrillas, Uleila del Campo y Velefique.

Paisaje desértico

Localizado al norte de la ciudad de Almería, entre las Sierras de los Filabres y Alhamilla, este paraje se caracteriza por un conjunto de cárcavas recorridas por auténticos wadis (ríos torrenciales en los desiertos) que solo llevan agua, barro, y piedras durante las avenidas. Es considerada la única zona desértica propiamente dicha de todo el continente europeo y ofrece un paisaje tremendamente sugestivo y sobrecogedor. Precipitaciones que no alcanzan 250 mm anuales y temperaturas medias superiores de los 17ºC, han contribuido a la formación de un tipo de terreno conocido como bad-lands (tierras malas), enclavadas entre los altos relieves de Filabres, Alhamilla, Gádor y Sierra Nevada. Al interés paisajístico y geológico, se une un alto valor botánico y faunístico, por hallarse especies que se distinguen por su rareza, muchas únicas en el continente europeo e incluso en el mundo. La desolación del Desierto de Tabernas es tan espectacular como las características geológicas que lo enmarcan, mientras la escasa y rara vegetación, constituye una comunidad semejante al de los desiertos norteafricanos. La singularidad de la flora del desierto almeriense la define la presencia de la crucífera Euzomodendron bourgaeanum (endemismo de Tabernas) Por la riqueza de su avifauna este paraje se declaró Zona de Especial Protección para las Aves. Las aves se pueden observar, sobre todo, en los cursos de las ramblas o en las paredes donde encuentran lugares para refugiarse y nidificar. Es el caso del vencejo real, el avión roquero, el roquero solitario, o la grajilla. Además en este singular paraje habitan reptiles como la lagartija colirroja, culebra de escalera o el lagarto ocelado y mamíferos como el zorro, conejo, lirón careto y las dos especies de erizos españoles, el moruno y el común.

Plató de cine

El Desierto de Tabernas se configura como un magnífico escenario cinematográfico de la naturaleza, con más de 300 días de rodaje soleado. Concretamente en el Desierto de Tabernas, se conservan los escenarios de los famosos spaghetti western que Sergio Leone rodó en Almería con mitos de la pantalla del calibre de Henry Fonda o Clint Eastwood o se pueden visitar algunos de los parajes en los que Steven Spielberg rodó Indiana Jones y la última cruzada con Harrison Ford en 1989. El director de cine Álex de la Iglesia homenajeó acertadamente hace algunos años a este lugar, con su película 800 balas. En el Desierto de Tabernas existen lugares como el llamado Mini Hollywood, que ocupa una franja del desierto de aproximadamente dos mil metros cuadrados y que en el año 1954 fue escogido por el director italo-americano como escenario para clásicos del cine, del estilo de La muerte tenía un precio o El bueno, el feo y el malo. Hoy día, estos escenarios se han convertido en un parque temático que incluye también una reserva zoológica. En ellos tienen lugar distintos espectáculos durante todo el día, siendo el más famoso y popular el Espectáculo del Oeste, donde reconocidos especialistas recrean las clásicas persecuciones a caballo con sus tiroteos y sus caídas. También hay un Espectáculo de Can-Can en la cantina del poblado. Como nota curiosa, señalar que el Poblado del Oeste fue construido especialmente para rodar la película La muerte tenía un precio, y que muy cerca (en la playa del Cabo de Gata) se alza aún la iglesia que aparece en el filme El bueno, el feo y el malo. Este lugar es sin duda la elección perfecta para viajar con niños, que disfrutarán a tope del ambiente, los animales y los espectáculos.

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