Historia:Alboloduy

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LA ARRIERÍA EN ALBOLODUY.

Alboloduy, municipio de la provincia de Almería, está situado en la margen derecha del río Nacimiento, en el cual se apoyan las casas de la parte baja del pueblo, así como la sencilla y elegante torre de la iglesia de contornos mudéjares.

Entre los miles de kilómetros de carretera que construyó la Dictadura del General Primo de Rivera en los años 20 del siglo pasado, quedó incluida nuestra zigzagueante carretera y con ella quedó definida,el gentil panoram que hoy presenta nuestro pueblo. en un reportaje fotográfico de los pueblos de Almería lo definían así: “Albolodiu un alto en el camino”, más simple no se puede, pero a más de un “Acelguero” debió emocionarle.

En este cerco de montañas, se incluye el mercal con su cerro histórico , sede de nuestros ancestros de la Edad del Hierro, llamado Peñón de la Reina, con su leyenda con base histórica referente al paso del ejercito de los Reyes Católicos por este valle, camino de Granada río arriba o por los caminos de herradura por donde trajinaron nuestros arrieros. Leyenda, tradición oral que de pequeña oí varias veces contar en forma de cuento a abuelo o bisabuelo de los que hoy llevan el apelativo “Dulce”, nombre de la esposa de mi cuenta cuentos y de ella tomó su hijo o nieto José, el apelativo de Joseico Dulce. Tema que podía originar otro estudio como el citado anteriormente.

Estos accidentes orográficos desvían los vientos fríos de la tramontana y originan un microclima consecuentemente, ocasionando que los productos hortofrutícolas preferentemente los de invierno, maduren antes y se puedan “trajinar2 con éxsito económico antes que los de los pueblos del entorno.

Nuestros arrieros, tienen sus peculiaridades, por lo pronto no se llaman arrieros sino “Cargueros”, derivado de carga o cantidad de mercancía que se transportaban.

existían una división del trabajo entre los agricultores, apelativo que incluía tanto a los propietarios como aparceros y renteros, en hortelanos, parraleros o naranjeros en la vega. En la montaña, nuestra sierra, estaban los serranos, principalmente ganaderos y se cultivaban también viñedos, olivos, almendros y trigo o cebada con cosecha variable, en dependencia d ella lluvia caída. existía también una ganadería, caprina principalmente, en la vega; ambas ganaderías y el detritus de los corrales domésticos producía él suficiente abono orgánico que junto, a la limpieza y claridad de nuestras aguas, y la diversidad de nuestros suelos, originaba calidad y variedad a nuetros productos de inviernio: acelgas, lechugas, rábanos, cebollas, cebolletas, habichuelas verdes, nabos y algú7n otro más. el nabo ha sido desplazado por la patata, pero conservamos un riquísimo guiso hecho con nabos: “la olla de nabos”. igualmente sucede con la calabaza y su riquísimo guiso “el picadillo de calabaza”, aromatizado con hierbabuena y cocinado con bacalao. son dos exquisitos platos, uno de invierno y otro de verano, otoño e invierno. que tome nota nuestro querido restaurador. también existe un guiso de habas secas. durante el invierno a estos productos se le añadia las naranjas y limones y buena parte ellos fueron vendidos por este sistema de trajinería o arriería. Curiosamente o mejor dicho prácticamente, se vendían por manos: 5 manos, 10 manos ... y así sucesivamente.

Los productos de huerta de verano eran: pimientos, tomates, pepinos, cebollas, berenjenas, ajos, patatas .... y por supuesto acelgas, por algo, ¡ a mucha honra!, somos “acelgueros” todos los alboloduyenses. origen de nuestras “fritás” de mediodía, y nuestras cenas de “pescao frito” y “nsalaillas” y la deliciosa berenjena frita.

La via principal del arriero era el río, por el se ascendía por la margen izquierda y río arriba por la rambla de Gergal, rambla de Alcozayar y la cuesta de “Mairrosa” hasta llegar al “Campillo”. de él partían verdas a Gergal y a Aulago hasta Serón, por Abla, Doña maria, Los Llanos de La Calahorra hasta los montes orientales. por la margen derecha y a través de la rambla de los Yesos hay veredas que llevan a Ohanes y Padules; a través de la Solana y río abajo llevan a Instinción y Rágol, atravesando el río la Junta, confluencia de los ríos Nacimiento y Andarax se asciende a Alicún, Huécija y Alhama y río abajo, por Lachar, se llega hasta Almería. Existían ventas principalmente por los caminos mayores y cerca de los cruces. Las posadas dentro de los pueblos y también las tabernas. En Alboloduy no había arrieros ricos como en Arévalo o Medina del Campo, la arriería la practicaban pequeños propietarios, aparceros que cultivaban pocas tahúllas, y los arrendatarios. A través de los arrieros existía cierto tipo de comunicación entre familiares y conocidos que vivían fuera de Alboloduy, se hacían amistades con las que llegaban a compadrear y hasta a elegir pareja. los que iban a almería compraban objetos para el hogar: telas, hilos, lanas, etc.... Es el caso de un arriero que compra a su mujer encinta un traje de cristianar, ya mayor la hija comentaba con frecuencia el hecho, diciendo que su padre era “muy fino”, quería decir que tenia buen gusto.

El refrán “arriericos semos......” en Alboloduy, tuvo un sentido de verdadera camaradería. Así eran muy estrictos en su cumplimiento de la hora de salido, para poder coincidir en el cruce de caminos que tenían por costumbre citarse, como al pie de la cuesta “Mairrosa”, y así continuar hasta cierta bifurcación en la que se se separaban para ir cada uno a su pueblo, y evitar la competencia. Unos cargueros salían del pueblo, pero otros podían hacerlo desde la vega, por lo cual era tan estricta la puntualidad. Haciendo el viaje juntos podían auxiliarse ante cualquier eventualidad. Un arriero tuvo un accidente cardio-vascular viniendo de regreso al pueblo y pudo ser auxiliado en el camino y con ello evitar su caída de la caballería y llegar a su hogar.

Las calles de Alboloduy empinadas y empedradas de canto rodado, producían al choque con las herraduras de la caballería un ruido, que era el acompañamiento, la música del cantar del arriero de mi pueblo, en sus baladas seguidillas o romances. Por encima de mi ventana pasaba un arriero cuando en el reloj sonaban las doce campanadas de la noche; una hora después al comenzar el nuevo día, pasaban otros arrieros ... y era toda una delicia oírlos. Recurda la descripción citada de Washington Irving.

Los arrieros de Alboloduy eran dinámicos, dormían en sábanas e iban a misa; no se levantaban a “dar sus piensos”, porque su esposa, madre o hermana “velaban la carga” y entraba en esta operación dar pienso a los mulos. La tarde antes quedaban los capachos llenos y listos par amontar la carga. En las laforjas iba el bacalao frito, la “chicha” con tomate, la fritada con tajadas, las aceitunas y la bota con el buen vino del lugar. en la posada del pueblo se dejaba la caballería descansar y tomaban un pequeño refrigerio. Era famosa la “Posada o Taberna de Rosica”, en Huércal de Almería, quien por dos reales (cincuenta céntimos de peseta) daba un trozo de pan, dos sardinas asadas y un vaso de vino. Por esta ruta estaba también l a”Venta de las Rosquillas”, que ha tenido un buen fin su existencia, hoy es el centro de información y sala de proyección del yacimiento arqueológico de Los Millares.

A Alboloduy también venían arrieros o cargueros que traían fuentes ollas y todo tipo de utensilios de cerámica-lebrillos, pipotes ... - e igualmente en formato pequeño como juguetería. el sillero renovaba el ajuar doméstico y el infantil, porque traía sillas pequeñas, como asientos de niños y otros más pequeños para que los niños jugaran. Los gitanos, traían trébedes, sartenes, cestas y canastas e igualmente en tamaño de juguetería. Esteban el “pescaor” en su mulilla torda por el color y campanillera por el collar de campanillas que la jaca, traía anunciándole,hermosamente jaezada con aparejos de tonos rojos, verdes y azules con flecos rojos acabados en borlones. Elquincallero traía las delicias para las mujeres, cintas, lanas de colores, pasadores para el pelo, encajes, horquillas, etc...

Había otros arrieros procedentes de Los Llanos de la Calahorra que traían paja en grandes “herpiles” que vendían en el río, para evitar que ésta, tanto con viento como sin él, se esparciera por las calles del pueblo. El Ayuntamiento disponía de un servicio de pesas y medidas legales par aque las ventas fueran exactas. El municipal siempre muy atento a la prestación de su servicio. Para el pescado había una balanza con dos hondos platillos en forma de cubo y para áridos la fanega si eran medidos y la romana si eran pesados. No seria justo terminar le trabajo sin hablar d ellas arrieras. Conocí a cuatro. viudas con hijos menores, tres de ellas tenían su borriquillo e iban a Huécija, Alicún e Instinción. La cuarta no tenía borriquillo, iba a Alhabia con su carga sobre las espaldas, andando nueve kilómetros por la carretera y un poco menos si iba por el río. El río en aquella época llevaba siempre agua creciendo en el invierno. Aveces era muy dificultoso su travesía. Dulce, Maria, M. del Mar y Ascensión son cuatro mujeres dignas de elogio y de recuerdo. Hay que señalar la ayuda que la buena gente de mi pueblo le prestaba.

-”Fulanita, ¿vas de carga?.....,mira que en mi bancal tengo un puñaillo de habas que no voy a coger...”... Tengo una melga* de cebolletas, que no voy a vender, tú lo puedes aprovechar..... a la vuelta de Alhabia, si tenía suerte, alguien que fuera al pueblo le transportaba la pequeña jarcia vacía.

La vida de trajinería por cortijos, calles y plazas de pueblos, y siempre los mismos para evitar competencia daba lugar a un mejor conocimientos entre compradoras y vendedores con posible derivación a otro conflicto como le ocurrió a D. Quijote en la venta, por el honor debido a Dulcinea. Conflicto parecido ocurre en esta zona, donde una mujer consolaba a compañeras de la misma fatiga: “sabéis lo que yo digo, que al final la dueña soy yo”. Trae esta expresión el recuerdo del sentimiento machista tan andaluz: “la maté porque era mía”. Como recuerdo y colofón de este pequeño estudio sobre el arriero, sus peligros y fríos sufridos, y fianlmente porque el oficio de arriero y toda su parafernalia, caballería, aparejos, indumentarias, ventas, posadas, etc ...., es un oficio desaparecido, ya es un recuerdo. Debía hacerse por suscripción un monumento que recordara sus sufrimientos. Esta servidora, como nos enseñaron a decir, la iniciaría con 100 euros.


  • Melga: uno de los trozos como de cinco ó diez metros cuadrados en los que se divide un bancal para su riego.





UN MOZO ARRIERO EN LA HISTORIA.


El principe Fernando, hojo del Rey de Aragóń Juan II, debe casarse con Isabel, prima segunda suya. hija del falllecido Jaun II de Castilla y hermana del actual rey Enrique IV.

El reino de Castilla esta dividido entre los partidarios de Juana, hija de Enrique IV, e Isabel su hermana. El rey de Aragón desea este matrimonio para su hijo, la princesa de Castilla acepta. Fernando esa veraneando en Cervera, tiene que tomar la decisión de atravesar Aragñon y entrar en Castilla, donde los principales pasos fronterizos estań tomados por la nobleza, partidarios de Juana, adeptos por tanto a Enrique, quien ya está sobre aviso de los planes matrimoniales de ambos prñincipes. Fernando atraviesa Castilla disfrazado de mozo de mulas con unos arrieros, anda día y noche jornadas de 5 y 6 leguas diarias, pasa noches en descampados y tiene que servir la cena a los arrieros y así hasta llegar a Dueñas. lugar del Conde de Buendía, partidario de Isabel, que reside en la casa palaciega de Juan de Vivero, en una de cuyas salas ricas se celebra el matrimonio. MOZO DE MULAS, que cambió el rumbo de la Historia.

Acabada la Reconquista, el día 31 de marzo de 1942, se les planteó a los judíos el dilema de convertirse o ir al destierro. por la pragmática del 11 de febrero de 1502 se imponía a los moros, moriscos desde ahora, las mismas condiciones, “toda España debía de ser católica”. la realidad era muy diversa en ambas religiones, los judios que aceptaron el catolicismo para vivir en España eran pocos y dispersos en diferentes grupos de población y fueron absorvidos fácilmente. los moriscos eran la densa masa de población rural en algunas provincias y con el apego propio de los campesiones a sus tradiciones y asu religión, origen de su derecho y estilo de vida. este apego de los campesions a su tierra, motivo que la inmensa mayoría aceptaran el bautismo y los que se resistieron fueron bautizados a la fuerza, pensando que si los padres no eran cristianos lo serían sus nietos o sus descendientes. Con la solidaridad con la que se ha mostrado siempre ese “imperio Espiritual que es el Islam”, los moriscos estaban en relación con sus hermanos de religión, más que de raza de todo el norte de África, marruecos, Argel, Túnez, Egipto y oriente. La casi totalidad de las provincias de Granada, málaga y almería y en gran proporción las clases rurales de los reinos de murcia y valencia eran moriscos. en la baja Andalcía, en la Mancha y en Aragón los moriscos eran muy numerosos, pero estaban muy diluidos enttre la población cristiana. en el centro y norte había pequeños grupos diferenciados por sus oficios. herreros, alfareros o trajineros ... pòr lo cual el sentimiento de odio a los cristianos era tan grande, como era su sentimiento de comunidad espiritual. particularmente este sentimiento era más intenso en el reino de Granada, donde los anciano podían recordar las faustas fiestas de la monarquía Nazarí. esta situación de inestabilidad emocianl originó un foco de revelión sobre el 1526, para terminar en reveldía generalidada, que acabo en 1571 con la derrota de los moriscos en la Alpujarra. La carencia de medios de comunicación, mejor dicho la gran dificultad que suponía el sistema de mensajería fue sustituido por un medio ya establecido como era la arriería y culquier otro tipo de trajinería. Los puntos de contacto eran las huertas, donde se cuultivaban y vendian los productos, y las posadas donde descansaban, comían o pernoctaban.

Unos arrieros tuvieron a su alcance dar el “va de retrum” al primer protafonista muestro MOZO DE MULAS y cambiar el signo de la historia unos 80 años despueś, en tiempos de Felipe II. El camuflaje de arriero, trotamundos de veredas y camnios, ha sido bastante usado. en la guerra civil gente de Almeria, apoyados por ellos consiguieron atravesar la frontera que separaba Almeria y Granada y salver su vida.

Bibliografía

  • Manuel Fernández Alvarez. “ISABEL LA CATOLICA” pp. 112-120 Ed. Espasa. 2004
  • Marqués de Lozoya. HISTORIA DE ESPAÑA. TOMO IV. ppr. 189-223.Editores 1969.
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  • Francisco López Estrada. HISTORIA DE LA LITERATURA ESPAÑOLA E HISPANOAMERICANA,pp. 31-62. Ed. Orgaz *S.A. Madrid, México, Buenos Aires 1979.
  • apuntes de clase de Historia Medieval. Dña. Maria delos Desamparados Martínez Sampedro. Curso 2006/2007.
  • elena Pezzi. LOS MORISCOS QUE NO SE FUERON. Ed. Cajal.
  • Pedro M. Piñero Rodriguez. “EL ROMANCERO ANDALUZ EN LA TRADICIÓN MODERNA”.Fundación Machado. *Universidad de Sevilla.
  • Wikipedia. La Enciclopedia Libre. http://es.wikipedia.org/wiki/Arriero.
  • Entrevista a D. Juan Vicente García García. Catedrático del Conservatorio de Música de Almería.

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