Recuerdo de Semana Santa (Turre)

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El contenido a continuación son reflexiones personales de los usuarios sobre sus vivencias, sentimientos y recuerdos sobre Recuerdo de Semana Santa (Turre).



Desde mediados de los años 40 hasta los primeros años de la década de los 50, que yo recuerdo, la Semana Santa se celebraba de esta manera.

Todos los pasos, eran en vivo. El Domingo de Ramos, se conmemoraba la Entrada de Jesús en Jerusalén, entre palmas y olivos montado en un asno, con sus vestiduras blancas, y su careta similar a la cara de Jesús de las imágenes, impresionaba, porque propiamente parecía Jesucristo. Recorría la calle mayor del pueblo, hasta la Iglesia. Las palmas llevadas en la procesión, se guardaban en las casas hasta el próximo año.

El Miércoles Santo, se celebraban los "fares", que consistía en dejar la iglesia a oscuras, y comenzaba el oficio litúrgico, y cantaba un coro organizado, al finalizar hacían ruidos y daban palmetazos, para indicar que la iglesia estaba en total oscuridad.

El Jueves Santo por la mañana se celebraba la misa, y se escenificaba el Prendimiento de Jesús en el Huerto de los Olivos. Con Jesús había dos discípulos, entraba Judas a la Iglesia a buscar a Jesús, entonces miraba a un discípulo, decía esté no, miraba al otro esté tampoco, y cuando miraba a Jesús, lo besaba y llamaba al capitán de los judíos que estaban en la puerta de la Iglesia. Entraba el capitán, mirando por los altares, y dando golpes con la lanza en el suelo, en ese momento cantaban una saeta que tiene esta letra:

Ya va el capitán entrando a la Iglesia sin temor mirando por los altares en busca de nuestro señor.

Cuando veía el capitán a Jesús llamaba a todos los otros judíos y allí lo prendían dando golpes con las lanzas en el suelo alrededor de Jesús, por la tarde el lavatorio, donde Jesús lavaba los pies a los discípulos eso era similar a lo de ahora, solo que se vestían de discípulos, doce hombres y por la noche la procesión, como ahora, pero con una diferencia que había mas devoción que ahora y mucho respeto.


El Viernes Santo en la mañana en la calle de la Iglesia donde están las palmeras por esa ventana el sacerdote decía el sermón con todos sus pasos correspondientes.

Llevaban a Jesús amarrado de caifas a Pilatos y le dice a los judíos yo no encuentro en el ninguna culpa es costumbre entre nosotros por Pascua que ponga a uno en libertad ¡Queréis que so suelte al Rey de los judíos! Volvieron a gritar al a ese no a Barrabas. Entonces Pilatos lo mandó azotar, le pegaban, le escupían le cargaron la cruz le tiraban de la cuerda, y lo tiraban al suelo. Pilatos les dijo ahí tenéis a vuestro Rey los judíos contestaron nosotros no tenemos más Rey que al Cesar y gritaban, crucificalo, crucificalo. Pilatos se lavaba las manos y decía yo de esta muerte no soy responsable, no encuentro en el ninguna culpa. Entre ellas la escena de Abrahán, donde Dios lo prueba pidiéndole que tenia que matar a su hijo Isaac, para ver hasta donde llegaba su fé hacia Dios. Abrahán obedeció a Dios y llevo a su hijo cargado con una gavilla de leña al monte y cuando iba a sacrificarlo escucho la voz del Ángel que le dice detente Abrahán que el Señor está convencido de tu fé, todo eso se hacia en vivo.

Por la tarde hacían el sermón de las siete palabras y la crucificación de Jesús, le daban la esponja empapada en vinagre, en ese momento un Ángel recitaba esta sentesis

Tengo sed dijo el Señor en la cruz al espirar y con la esponja le dieron hiel y vinagre a gustar A continuación el judío le daba a Jesús con la lanza en el pecho, en ese momento iban las tres Marías con las tres jarras de plata al pie de la cruz de Cristo, en ese momento cantaban esta saeta Ya van las tres Marías con tres jarras de plata a recoger la sangre que Jesucristo derrama el viernes Santo en la tarde.

Bajaban al Señor de la Cruz y lo pasaban al sepulcro. A continuación un Ángel vendía la toca de la Virgen con estas palabras:

No hay quien me quiera comprar la toca de la Reina de los Ángeles que la vende para enterrar a su hijo Jesús se vende.


Por la noche la procesión del entierro era emocionante, con aquel respeto, toda la gente en fila con sus velas encendidas, con un silencio increíble, el sepulcro iba escoltado por la guardia civil con sus ropas de gala y sus fusiles al hombro, aquello causaba un respeto, impresionante, solo se sentían las saetas nada más, la gente tenia mucha devoción. El domingo de Resurrección los judíos por la mañana hacían unas migas con habas que las robaban la noche antes de la huerta, en la plazoleta donde están las palmeras allí las hacían, y cuando iban a coger migas los judíos para comer, el judas les daba cañazos y así un rato. Era muy de vertido, y al terminal lo de las migas Judas Escariote se colgaba arrepentido de haber traicionado a Jesús. Y a medio día la procesión de la resurrección del Señor, que es igual que la de antes, eso no ha cambiado.

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